Verso III
Si me pierdo no me busques
si me encuentras piérdete entre mis labios,
si me acaricias no me toques con tus dedos
que son tus besos dulces y amargos
los que recorren mi figura perdida.
Aquella que en antaño amaste,
aquella que no dejabas de mirar bajo la luna,
aquella que rodeaste con tus piernas
balanceando tu cuerpo como columpio hostil
que empieza despacio y arremete con bravura.
Si me pierdo no me busques,
que sean tus recuerdos húmedos y dulces
los que se encuentren entre tus muslos
que mi lengua no solo hable de amor
sino que viaje en tu cuerpo de dulce pasión
como serpiente de agua que se mueve despacio
como reptil resbaladizo sin alma.
Si me pierdo no me busques
pero recuerda mi calor en tu cueva
y mis manos en tus dunas de color canela
si me pierdo no me busques
pues no soy el mismo amante
solo soy una sombra de lo que fui.
Verso II
Planicie plateada enrejada
luz artificial blanca
noche que es día
con la luna llena que más brilla.
El escenario es oscuro
aunque el foco nos alumbra con rabia
que nos pierde y nos hechiza.
El joven aúlla
canciones que derrama
como vino caliente que se escapa.
Comienza el espectáculo
luces se elevan en el cielo
caen colores que deslumbran
sentidos que asustan a los perros
bocas abiertas que dejan escapar sonido.
Los ojos se pierden en el infinito
engañados por serpientes multicolores
que dejan luz en la oscuridad
pero solo por un momento efímero
que se pierde en el instante que la luz se apaga
que se desvanece en tus ojos azulados
que descansan al final en la planicie plateada.