lunes, 30 de junio de 2014

Miradas al Espacio Sideral


Desde pequeño siempre quise volar a las estrellas, descubrir nuevos mundos, en los que encontrar seres diferentes, animales y plantas que solo había visto en mi imaginación. Lugares en los que la humanidad pudiera crear nuevas sociedades, en las que no se cometieran los errores que tanto sea repetido en la que vivimos ahora.
Planetas en los que todos seriamos iguales y en las que no habría injusticia, pues mirando lo que dejábamos atrás nos damos cuenta que no es un modelo a seguir. Poder viajar a la velocidad de la luz o mejor, a través del hiperespacio, ese invento tan genial de los escritores de ciencia ficción, para poder saltarse esas barreras que los físicos han creado, para hacernos ver que nuestro conocimiento es limitado pero no nuestra imaginación.Viajar plegando el espacio, otra manera de recorrer grandes distancias,a años luz de nuestra vieja tierra para descubrir planetas en los que el hombre pudiera habitar sin destruir su ecosistema.
El espacio es tan amplio y nos negamos mirar en el centrándonos en un minúsculo planeta llamado tierra, en la que unos pocos dominan a todos haciéndonos creer que somos libres.
Pero pasaron los años de juventud y poco a poco me di cuenta de que el hombre no mira al espacio, no le interesa, pues no hay que competir entre potencias. La luna no era de plata y las estrellas no eran diamantes, pues si hubiera sido así os garantizo que ya estaríamos en ellas. Nos agarramos a la tierra como si fuera lo único interesante que existiera en el universo, para unos pocos lo es, ya que la tierra es su cortijo, en el que hacen y deshacen lo que quieren, mientras la gente somos meros espectadores.
Una tierra explotada, llena de odio, guerras, hambrunas y desesperación. Unos pocos la ven como la madre tierra y luchan para que esto no sea así, pero son pocos y en la mayoría de los casos se les trata como locos, que están fuera de la realidad. Si ellos son locos que os puedo ni decir de los que miramos a las estrellas, los que pensamos que en la tierra somos como hormigas limitadas, por un hormiguero, llamado planeta azul.
La edad me quita la ilusión de poder ver más lejos de las cuatro paredes que me rodean, que son hermosas y de diferentes colores y que me maravillan cada vez que los contemplo, pero me limitan en mi expansión de ver los hermosos colores que nos encierra el espacio. Sentirme como un descubridor, que llega aun nuevo lugar, no para conquistarlo, sino para aprender de él, para no cometer errores del pasado. Lo único que me queda es cerrar los ojos e imaginar que estoy sentado en una nave espacial que viaja entre las estrellas, aunque cuando habrá los ojos estaré sentado en una silla blanca y solitario bajo la hermosa cúpula de nuestro cielo azul.

5 comentarios:

  1. Me encantó tu relato. Sabes? Hay personas que no están limitadas de espacio y sin embargo jamás observaron las estrellas porque no valoran la naturaleza. Saludos

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  2. Me encantó tu relato. Sabes? Hay personas que no están limitadas de espacio y sin embargo jamás observaron las estrellas porque no valoran la naturaleza. Saludos

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  3. Cierto a veces no hay que cegarse en lo cercano, sino mirar hacia lugares más lejanos, y en la maravillas que nos rodean y gracias

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  4. No todas las realidades son como nos hacen creer, el mañana, tal vez se llegue a establecer la raza humana en otro planeta, después de destruir este en que vivimos de prestado. Bajo el universo maravilloso que nos rodea, pierde tu mirada y sigue dotando de magia a tus letras. Besos!!

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  5. Gracias como siempre Maríjose Luque Fernández. Un fuerte abrazo.

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