domingo, 1 de diciembre de 2013

Ejercicio

                                          
 Empieza el partido, me siento en el sofá con mi equipación reglamentaria. En una mano la cerveza y en la otra los ganchitos y cerca el mando, para rebobinar y no perderme ninguna jugada importante. Enciendo la televisión, están en anuncios, da igual iré haciendo algo de ejercicio, abro la cerveza y le pego un trago, la dejo a un lado, abro los ganchitos y me meto un puñado en la boca, nadie podrá decir que no hago deporte con los brazos, así durante noventa minutos, en diferentes series dependiendo del hambre y sed que tenga. Comienza........., primera jugada polémica, me levanto y grito a la televisión, pensando que con esa actitud fuera a cambiar algo, pero no es así. Realizo me segundo ejercicio, sentadillas, cada vez que me levanto y me acuerdo de la madre del árbitro, mis piernas se flexionan. Este ejercicio depende de lo bueno que sea el árbitro y de lo que favorezca a mi equipo, aquí no hay series, solo un entrenador personal que lleva silbato.
Pasan los minutos y la cerveza se me ha acabado, me levanto y voy a la nevera. Aquí he cometido un error de logística, tenía que haberme dejado unas cuantas al lado del sofá, ya que hacer más trabajo físico del necesario puede ser malo para la salud, aunque si lo pienso bien este podría ser mi tercer ejercicio, incluso más completo que los anteriores, pues ejercito brazos (levantarme del sofá), piernas (caminar hasta la nevera) y además incluye esprín, ya que si oigo que aumenta el volumen de la televisión, tengo que ir corriendo a ver que es lo que ha sucedido. Podría rebobinar con el mando, pero la emoción de verlo en directo no tiene precio.  Vuelvo a sentarme, pasan los primeros cuarenta y cinco, con los ejercicios rutinarios de brazos, cerveza y ganchitos. Es el descanso y comienza el cuarto ejercicio, me levanto (sentadillas), voy al servicio (camino), me bajo la cremallera y meo. Este ejercicio, en su parte final, sirve para ver la agilidad que uno tiene en los dedos, por un lado bajarme la cremallera y por otra parte encontrarse la polla entre tanta grasa acumulada durante años de sofá. Me dirijo a mi trono, hago estiramientos y cintura antes de sentarme, comienza la segunda parte.
Comenzamos con los ejercicios de brazos, pero le añadimos una dificultad, los ganchitos caen al suelo y se esconden debajo del sofá. Este ejercicio es complejo, pues hay casos documentados que dicen que puede provocar lesiones en el hombro, incluso dislocaciones de este. Alargamos el brazo para poder cogerlos, añadiendo el inconveniente de que no los vemos y que son nuestros dedos los que tocan el suelo. El brazo con el que se realiza esta actividad depende del lado del sofá en el que caigan. Además, hay que mirar lo que te metes en la boca, ya que hay gente que sé a llegado a meter, pelusas de polvo de años allí acumuladas.
Jugada polémica, gritos y ejercicios gesticulares delante de la tele, el árbitro pita penalti, en contra de mi equipo. Aquí en este punto se realizan ejercicios variados e incluso un poco caóticos, flexiones de rodillas, andar en círculos manteniendo un pie fijo, brazos arriba y abajo, movimientos de cuello, a veces se puede llegar a hacer pecho, cuando uno se lo golpea estilo Tarzán. Hay que tener en cuenta que los penaltis tienen el efecto tensión y relajación. Tensión cuando se tira, relajación si se falla e ira si se lo meten a tu equipo, en este caso fue errado (relajación).
El partido se está acabando y el ejercicio que engloba a todos los demás no se está realizando, pero llega una internada por la derecha y.........!!!!!!!GOOOOOLLLLLLL¡¡¡¡¡¡¡¡¡.
Todos los ejercicios en uno, levantamiento de brazos, giros de cintura, salto, carrera corta, flexiones de piernas, esprín (ir a toda prisa al balcón para gritar el gol), en algunos casos dependiendo de la euforia, giros en el suelo y posiciones extrañas que ejercitan músculos que hasta entonces eran desconocidos y por último relajación, levantamiento de cerveza e ingestión de gusanitos.
Acaba el partido, una ducha rápida por los sudores adquiridos y a dormir, que mañana será otro día de duro ejercicio, pues hay liga de campeones y por lo tanto más ejercicio.

2 comentarios:

  1. Retrato perfecto de un futbolero. A confesión de partes... Bueno. Hagamos las paces. Me gusta tu desenfado y leí TODO hasta que saliste al balcón para gritar un gol (no sé para qué)Bueno. No sigamos. Te mando un beso (no sé por qué).

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